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Hotel Nacional de Cuba -construcción 1939-

 

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IMPRESIONES DE MI VIAJE A CUBA


Luis Raúl Sánchez
Viaje a Cuba del 9 al 23 de agosto de 2009


Las impresiones que uno recibe por TV, radio, diarios y algunas personas muchas veces están contra el sistema socialista imperante desde hace 50 años, es decir de la Revolución triunfante el 1° de enero de 1959 con Fidel, El Che, Cienfuegos y todo el pueblo cubano de entonces y el de ahora.

Al decir “pueblo” me refiero a los cubanos que el régimen corrupto de Batista sumió en la prostitución, analfabetismo, enfermedades, pobreza, etc., por supuesto apoyado por distintos gobiernos de Norteamérica desde 1902 aproximadamente; cuando la guerra con el país del norte terminó con la rendición de Cuba en forma incondicional y con la cesión de una parte de Guantánamo por 100 años –ya cumplidos-. Guantánamo es el lugar donde hoy los yanquis tienen su campo de concentración MUNDIAL, pues ahí llevan a todos aquellos que consideran terroristas en nombre de la libertad y la democracia (IRAK).

Ubicado en mi forma de ver histórica y políticamente a la Cuba actual, paso a describir mis impresiones

En la isla de Cuba estuve 14 días. Mi objetivo era recorrerla en toda su extensión, para tener una idea acabada de su pueblo, su gente, su forma de vida, comidas, cultura, casas, lugares históricos y todo aquello que tuviese que ver con su idiosincrasia.

Para ello recorrí aproximadamente 1000 km desde La Habana hasta Santiago de Cuba, pasando por ciudades –casi todas ellas patrimonio de la Humanidad- como Uama, Cienfuegos, Trinidad, Sancti Spiritu, Ciego de Ávila, Santa Lucía, Bayamo.

No es mi intención contar el viaje y las diferentes ciudades. Sólo hablaré de lo que se refiere a mis vivencias, mis impresiones.

¿Cómo es la gente?

Creo no equivocarme si digo que los cubanos son educados, me hicieron sentir como si fuera uno más en el conjunto de la población. Pero son parcos para establecer una conversación sobre la Revolución, tal vez esquivan el tema.

Pero se emocionan cuando hablan de “El Che” y siempre agradecen su presencia. Tal vez por eso, en todas las ciudades que visité, hay enormes retratos de “El Che”, con palabras alegóricas, sobre los edificios y frentes. No hay, en cambio, fotos de Fidel –porque, según dicen, él no quiere-, con excepción de un único retrato que hay en Santiago de Cuba, cuna de la Revolución y desde donde él proclamó el triunfo el 1° de enero de 1959. Recién siete días después, el 8 de enero, Castro llegó a La Habana, junto a El Che, Camilo Cienfuegos, su hermano Raúl y otros.

Hay que ubicarse, y cuesta mucho en un sistema socialista, tener en cuenta de que el Estado es el administrador de todo el país, no hay patrones, todos son todos, cada uno es el Estado y los cubanos velan por él.

Hay, por supuesto, disidentes, pero no por el socialismo sino, fundamentalmente, porque quieren una mayor comunicación con el resto del mundo. Esto, en cierto modo, ya se está dando con la apertura al turismo extranjero.

Ahora bien, aquí es donde yo creo que les falta: lo que llamo algo así como “atención adecuada para con el turista”, pues son muy parcos, pareciera que se sienten incómodos al servir una mesa o cualquier otra atención al turista. En mi opinión, deben comprender que si se abren al turismo, deben mejorar su atención, ser más amables, con la certeza de que la mayor comunicación con el exterior no los llevará a perder lo que el socialismo les dio y les da.

El sistema socialista tiene más de 50 años y eso indica que los que entonces tenían 20 años hoy tienen más de 70, los que tenían 30, hoy superan los 80 y así las diferentes edades y etapas de la vida. Esos cubanos vivieron la verdadera Revolución, y pueden comparar cómo vivían antes con Batista y cómo viven ahora.

La generación actual, de 20 o más años, no vivió los sacrificios, privaciones, enfermedades, hambre, luchas de antes de la Revolución, encontró todo hecho y hoy disfruta de esos sacrificios. Los jóvenes mencionan con nostalgia la época de la abundancia. Cuando pregunté a qué se referían, me hablan del período que duró hasta los años 1986 o 1987, antes de 1989, cuando el sistema comunista de la URSS se desmoronó. A partir de entonces dejaron de tener la asistencia de los países socialistas –que ayudaban a Cuba contra el régimen de EE UU-.

Hoy se quejan de la comida, no porque les falte, sino porque quieren más variedad, como carne vacuna (cebú) por ejemplo. Es importante tener en cuenta que su dieta alimenticia siempre consistió en arroz, pollo, frijoles, carne de cerdo, huevos, pastas, mariscos, mucha fruta y verduras de todo tipo.

Nuestros hábitos alimenticios, en cambio, tienen otras tendencias. Bien es sabido que para nosotros una buena comida es fundamentalmente “carne de vaca”, así que la extrañamos porque la que te sirven no tiene comparación alguna con la nuestra, de tan buena calidad, que es apreciada en todo el mundo. Tampoco el vino se parece al nuestro, así que opté por lo más conveniente en mi caso: beber cerveza y/o gaseosas, por ahí un Mojito en la Bodeguita del Medio o un Daikiri en el Floridita.

El aspecto de la población es muy saludable en todos los lugares que visité –así que no es casual-muy bien vestidos y calzados. No hay villas miserias, todos tienen su propiedad, su techo.

El índice de desocupación es del 2%. Alrededor de 250.000 personas no trabajan –probablemente no quieran trabajar-, pero el Estado les da una ración alimenticia, igual que al resto del pueblo. Tengo que señalar al respecto que, hoy en día, son pocos los que acuden mensualmente a los almacenes a retirar su ración, ya que –y gracias al turismo- venden artesanías, trabajan en hoteles, taxis, agencias de turismo –son 7 en total y pertenecen al Estado-. Así que muchos cubanos se manejan con el CUC que equivale a 25 pesos cubanos nacionales (que es su moneda habitual).

¿Qué es el CUC?

El CUC es el peso cubano convertible que se utiliza en el turismo y los turistas. En Cuba se manejan económicamente sobre todo con dólares norteamericanos, dólares canadienses y euros (nosotros generalmente usamos aquí dólares norteamericanos).
Ahora bien, en Cuba, por cada 100 dólares, a los turistas, descuentan 20 y los convierten en CUC. Es decir que por cada 100 dólares nos dan 80 CUC (pesos cubanos convertibles), que utilizamos para nuestras compras y gastos. O sea que 1 CUC nos cuesta a los argentinos aproximadamente 5 pesos moneda nacional.

Es decir, en Cuba hay dos monedas: el CUC y el peso nacional cubano. El peso nacional es utilizado exclusivamente por la población cubana para cubrir sus necesidades, no pueden usarlo los turistas, a quienes siempre nos cobran en CUC. A los cubanos les interesa tener esta moneda porque les permite hacer compras de cosas que el Estado no provee como carne de vaca (cebú), perfumes, jabón, cremas, aerosoles, ropa (que se venden en CUC). El Estado no las provee porque no los considera artículos de primera necesidad.

Viven bien, sin apuros ni apremios, con seguridad, alimentación, sanidad, calles limpias, coches nuevos (que son también del Estado) utilizados para taxis o para alquiler a los turistas. Debe tenerse en cuenta que un litro de nafta vale 1 CUC (equivalente a 5 pesos argentinos).

Es importante destacar que por cada 140 familias hay un médico ya designado que los visita y controla su salud. El médico es quien deriva a los hospitales, de manera que el sistema de salud no colapse (como aquí que se acude al hospital por una simple dolencia). Si una persona no es derivada por el médico, no es atendida.

Otra cosa que impresiona es que, en estos momentos, se ve en toda la isla la restauración de antiguas casas y hermosos edificios, sobre todo en La Habana, frente al Malecón –que se llama La Habana Vieja o La Habana Antigua-: muchas de las preciosas mansiones, deterioradas por el tiempo, frente al mar, están restauradas y pintadas con colores intensos, azules, verdes, amarillos, naranjas.

¿Cómo es la educación?

La educación es gratuita.

La enseñanza secundaria es obligatoria. Luego, si el alumno lo desea, puede cursar un pre-universitario y, posteriormente, estudios universitarios. Ya desde los estudios primarios, los maestros deben hacer una evaluación del alumno y sus inclinaciones vocacionales, a fin de que, al finalizar sus estudios secundarios, tenga definido su futuro.

Se controla el ingreso a las carreras universitarias. No todos los años están abiertas las inscripciones para todas las carreras universitarias y el examen de ingreso es muy exigente: según las necesidades del Estado se abren y se cierran carreras universitarias. De ese modo se pretende que el Estado no pague por una educación a profesionales que, una vez recibidos, no tengan ocupación dentro de su especialidad. Por ejemplo, trata de evitarse que haya un ingeniero que, por no haber fábricas donde trabajar, deba dedicarse a otra actividad totalmente diferente para la que el Estado no lo ha preparado. Pero, por la necesidad de obtener cosas no provistas por el Estado y por ende acceder a los CUC, es muy frecuente para los turistas ser atendidos por un mozo o un taxista o un recepcionista cubanos que, a su vez, son profesionales, con un alto grado de cultura.

Todos los cubanos ganan más o menos 20 0 30 dólares –quizá algunos un poco más o un poco menos- que equivalen aproximadamente a 500/800 pesos nacionales cubanos. Pero no pagan impuestos, luz, combustibles como el kerosen, necesario para cocinar (o muy poco), la ración alimentaria es gratuita, como también los remedios, los libros o el papel o los útiles de estudio y todo aquello que sea imprescindible para la supervivencia de una persona.

Viajar en bus les cuesta 10 centavos nacionales. Así que los $ 500/800 los usan para otros gastos personales.

¿Cómo es la hotelería?

La hotelería es muy buena, con amplios dormitorios y baños privados. Muchos de los hoteles son de la época de 1950, pero están muy bien conservados y limpios. Además hay hoteles en las rutas (donde paré a hacer noche), de reciente construcción, con grandes piscinas, atención de bar, comedores e instalaciones modernas. Estos últimos son de capitales españoles y/o canadienses, pero las ganancias son el 50 % para el Estado cubano (que no invirtió dinero en su construcción) y toda la mano de obra ocupada debe ser cubana.
Es importante señalar que en los hoteles en los que paré siempre hay un médico para la atención de los turistas que allí se alojan.

¿Cómo son los autos?

El Estado tiene a su cargo el alquiler de autos como VW, Honda, Peugeot, BMW –la gama es similar a la que hay en la Argentina-.
También hay coches de fabricación rusa (los LADA, que son Fiat 147, y Renault 12 y otros) que son de propiedad de los cubanos. Especialmente, hay que mencionar el parque automotor de los años ’50 (Ford, Chevrolet, Studebacker, Buid, Cadillac, etc.) con un excelente estado de conservación y que son un patrimonio único en el mundo.

¿Y la comunicación?

La comunicación por celular es deficiente y muy costosa, especialmente con la Patagonia, donde es muy difícil conectarse. Es conveniente utilizar los teléfonos públicos, que son fijos, con una tarjeta prepaga (cuesta 10 CUC, o sea 50 pesos argentinos y dura 3 minutos). Para comunicarse, por ejemplo, con Neuquén desde un TE público hay que marcar: 119 + 54 + 299 + número de TE fijo.
Las llamadas locales dentro de la isla también son costosas.
Y, respecto a la televisión, en la isla existen aproximadamente 15 canales que se dividen en varios programas: políticos, noticieros, novelas, películas norteamericanas (en inglés). Me llamó la atención de un canal hablado y escrito en chino.

Las calles...

No hay chicos pidiendo limosna. Sólo aceptan dinero si el turista recibe a cambio algún dibujo o artesanía hecho por ellos.

Pero, vivos siempre existen, sobre todo en La Habana. Los mayores muchas veces te quieren vender cualquier cosa y te piden cambiar pesos nacionales cubanos por CUC, con la excusa de que no pueden ir al banco o a la casa de cambio, pero mano a mano. Es bueno recordar que por 1 CUC corresponden 25 pesos cubanos nacionales, pero generalmente te ofrecen 10 pesos nacionales a cambio de 1 CUC.

La oferta de artesanías es frecuente y siempre las cobran en CUC. Las mujeres hacen manualidades de ropa, manteles, sábanas; y los hombres trabajan mucho la madera, hacen figuras de bailarines, autos antiguos, etc.

Merece destacarse que son muy estrictos respecto a la sanidad ambiental, fumigan constantemente las casas y sobre todo los lugares en los que hay agua estancada. Existen las brigadas de fumigación que trabajan todo el año, para evitar enfermedades como la influenza, dengue y otras afines. El clima caluroso sumado a un 80% o más de humedad favorecen estas enfermedades. En Cuba dicen que es más económico prevenir además de cuidar la salud de la población.

Como hecho anecdótico, además del tango, el churrasco, el vino argentino, Maradona y Fangio, hemos instalado (no sólo en Cuba sino también en España porque hemos compartido la estadía con muchos españoles) la palabra “boludo”. Después de nuestros 14 días, cubanos y españoles incorporaron a su verba nuestra querida palabra “boludo”.

Con seguridad que se me pasaron algunas (o muchas) impresiones, pero esto es lo que más rescato en estos momentos.

Espero haber sido útil en algo.



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